En esta exhibición harás un pequeño recorrido. Antes de adentrarte, te invitamos a respirar profundo, prepararte algo de tomar y sentarte cómodamente a ofrecerle tu atención a cada altar.
 
La narradora vive en estas cajitas de texto y te ofrece flechitas para que avances.

 

VALERIA CALVIT

trasmutar mis ansiedades

 crear a partir de mi energía algo de certidumbre sobre lo que sucederá mas adelante
  


una bocanada de estabilidad
 

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Cierro los ojos y respiro
 
dejo que las luces guíen mis manos
 
mis pensamientos se disipan: ya no me acompañan.
por un segundo mi realidad ya no es mía y solo mía. Ahora la comparto 
con los espíritus que respondieron a mi llamado.

Todo esto es para ellos.

Emergemos de una vida pasada… Un presagio de la luz eléctrica nos lanza a la confusión. Nos preparamos para una nueva vida, aún sintiendo las paredes frías de nuestra antigua caverna y saboreando el dulce calor de las velas que nuestras madres nos enseñaron a construir.

 

LAURA FONG PROSPER

un mantra tibetano grabado in situ en la región del Shangri-La

(para quien necesite rezarle a una pantalla)

La curiosidad, quizás hasta anhelo, que sientes al presenciar un ritual antiguo, intacto, visualmente innegable. Justo cuando se torna casi antropológica, la experiencia vuelve a sumergirse en lo sensorial… El mantra ajeno se canta con cuerdas vocales como las mías, late como el corazón de mi madre justo antes de que naciera; le pegaban flashlights a la panza revelándole a mi ser fetal unos rojos y magentas pulsantes. Si el coronavirus nos enseña algo es que el mundo entero puede sentir la misma sacudida. Y todos somos bebés coronando.

 

VALERIA ROVATTI

la vulnerabilidad como punto de expansión

enfrentándome a ‘las cosas'

lo reversible

 

 

no son para ser venerados

gestos mínimos

Pero qué locura es nacer, ¿no? Y tener que “enfrentarse a las cosas” delicadamente. Todo depende de la intención. Pero la intención es como un charco. Se vuelve turbio cada vez que llueve, cada vez que algún animal lo pisa, cada vez que una mujer se analiza en su reflejo. ¿Cómo uno decide encogerse al tamaño de los nervios en las puntas de sus dedos, para leer las cosas con el cuerpo entero, bailando sobre ellas sin mucho esfuerzo, intuyéndolas, forzándolas a que sepan que existen, y sonriendo al tumbarlas? ¿Cómo es posible que digas que algo “no es para ser venerado” cuando solo el acto de notar (realmente notar) algo así es una alabanza? 

 

NATALIA RAMIREZ

mi cuarto (mi gran altar)

                                                                  cuidadosamente

mi amuleto del mes eran tres paquetes de azúcar

y los cargué en mi cartera por semanas


 

 


un gatito de porcelana, la única cosa que he robado en mi vida

una curiosa época en la que recogía juguetes perdidos en la calle


 

 


vitrinas imaginarias

 

la nostalgia que surge y arde

esos sentimientos que han dejado de existir

Existir es un ritual. Si cuido tus juguetes perdidos, sea quien seas, curaré el dolor de mi propio corazón. Soy buena en matemáticas, pero no sé cómo funciona esto. Objetos pequeños y dulces como granos de azúcar imaginados. Apenas creo que conozco su sabor, se me derriten. Vuelvo a abrir los ojos y buscar vida que no muerda, como en un zoológico de taxidermia. Algunos animales me gustan más que otros. Recordar es un ritual. Mantener orden es a veces un absoluto desorden. Y por eso le agradecemos a las líneas rectas y a la luz, que se combinan con la palabra “basura” para crear un colchón enorme donde me acuesto cuando solo quiero saber quién soy sin pensar. 

 

JOSELYN ZEBALLOS

el paso del tiempo y su relación
con nuestros cuerpos que están en constante cambio

amor y odio 

pero


documentar la existencia de algo importante en determinado momento de
nuestras vidas

Es un día normal. Me quito los jeans de prisa y caen como cascadas y el tiempo se congela, y los jeans se congelan de la nada en el suelo, magnetizando mis piernas desnudas hasta que de repente me encuentro arrodillada, contemplando sus curvas, las montañosas y las del grosor de un hilo, rodeada de preguntas transparentes, sin filtro. 

 

DANIEL ALMEIDA

el rezo de un ateo
 
espejuelos de abuelo ante el paniqueo del silencio y sus estallidos nocturnos dibujantes de fantasmas/ladrones, animas del ‘qué sonó?’
 
la piscina se reboza de árbol cuando el huracán es trompo de cuerda larga
 
longevas amistades flickerean a la distancia
 

 

 


chama, llevo horas en el waiting room de zoom

Mirar. Sombras y sumersión. Experiencias efímeras y extremas (¿y sagradas?) como las superficies de burbujas.

 

CAROLINA ÁLVAREZ

Mi altar lleva años existiendo en mi cuarto, pero cambia cuando yo cambio. Le agrego y quito cosas que no siento esenciales en esa temporada.

Este es mi
altar.

Estoy en casa y es de día. Es de día adentro de mi vientre también. Acompañada, recibo la noche. 

 

ROSELYN VÉLEZ

He aquí, documentado, mi altar

Tengo recuerdos de mi infancia, adolescencia y caos de mi vida adulta

De noche, las cosas acurrucadas en aquella esquina del cuarto. Hay que contemplarlas a una pequeña distancia. Notar que hay algo de información en ellas. Saber que soy una buena persona. Aburrirme de recordar. Darme la vuelta y ocuparme con otra cosa.

 

ZAC NELSON

all the classic kind of cliché things like 
decay, life in flux, death,

ancient megalithic cultures

waste

organic and man made garbage, escape, entheogins

kundalini energy moving up the spine


 
improvisation

dmt

La vida se seca, y yo la uso para construir coronas para dioses enormes invisibles mientras me río a carcajadas por dos segundos antes de fundirme con el traqueteo de ansiedad universal.  

 

TOVA KATZMAN

tiny waves roll from my fingertip 
as the sun beats down
I move through the water 
sweat drips into the altar 
like a fading message

 


I made an altar to water

Ante mi gratitud, la realidad se revela, desenfrenadamente clara. 

 

GABRIEL TRIUS

mientras comía, Jesús tomó el lápiz y lo bendijo. luego lo partió y me lo dio diciéndome:


—toma, este es mi cuerpo


después tomó un cuaderno, dio gracias y me lo dio, y rayé dentro de él

Amén

Este momento es sagrado. Levanto el pincel porque quiero expresarlo, pero me quedo mirando el pincel. 

 

MARIELLE CHAPMAN

un reflejo de mi interior y mi lucha constante para mantener la normalidad todo el tiempo


 esencias místicas de supervivencia

Doy una vuelta completa, mirando mis cosas una por una, sintiendo la madera del pincel, haciendo contacto visual con el espejo, recogiendo pedazos de mi lentamente como si por primera vez. 

 

JOAQUÍN CARRIZO


mi objeto personal más valioso

 


 una ofrenda de fruta

 


semillas, 
dinero,

 


un pincel, una pieza de cerámica hecha por mi, una figura de novia

 


el amor y el sexo

 

 

 

 

 

 


dando gracias siempre a la madre creadora

A través de los años, he dado vueltas y vueltas. Entre otras cosas, confirmé que estoy vivo.

 

GISSELLE FERNÁNDEZ

los boletos como estampas religiosas, tal y como las que mi abuelo solía guardar de Don Bosco, al cual le rezaba en su pequeño altar

mi abuelo creía profundamente que la espiritualidad era clave para la felicidad y realización personal. y me consta que él lo vivió

pero yo nunca fui muy religiosa (aunque crecí católica) y siempre me expresó como eso le preocupaba mucho

hoy le armé este altar para enseñarle que mi espiritualidad está en el arte, en especial la música

una energía colectiva que me llena y recarga plenamente

así como él iba a misa todos los días ...yo voy a un concierto cada vez que puedo

donde sea que estés, ya no te tienes que preocupar, abuelito... en un concierto es donde soy más feliz

No hay otra manera de decírtelo. Es así como puedo mostrarte que sentimos lo mismo. Gracias por enseñarme a reconocer lo insondable.

 

SOL CHARLOTTE    en colaboración con Jota Nájera

la transformación de un altar de santería

 

 

otro altar... al nuevo Dios

Un altar viril, rojo, atendido, por más que lo inunde el griterío, seguirá siendo un altar viril, rojo y atendido.

 

RAFA ARROCHA & OMAR LEDEZMA

en un universo paralelo, las personas que necesitan que el dinero les caiga literalmente del cielo elevan sus plegarias a LORO MERCY y su ALTAR DE LORO

 

¿quieres dinero fácil?

ponte a rezar ya.

 

 

¡el tiempo es loro!

Y mientras la vida (en el trópico) exista, habrá posibilidad de alegría. Cada vez que nos reímos juntos la desgracia humana se vuelve un arcoíris (pero eso sí, un arcoíris desgraciado).

 

KATHRYEL ALFARO

pero a la vez con huecos de dudas que no me dejan avanzar segura

luego nos encontramos con tesoros preciados míos

 

mi mamá (que ha sido mi acompañante y héroe de vida)

 

 

un tenedor de plata dado cuando era pequeña de parte de mi familia paternal

 

 

no solo mi amor por la comida, pero un difícil encuentro personal entre mis dos familias, lo cual me ha enseñado mucho

 

mis chancletas

alfileres ligeramente enganchandose”

mi caos sagrado

mi mamá, mi santa
 

Un fuerte movimiento revienta las cosas contra el piso y mi mamá se acuesta sobre ellas. Después hay otro movimiento, y caen otras. De repente, se abren rajas en el piso que dejan pasar una luz que atraviesa y envuelve. Todo. A Ella.

 

JULIO LUQUE

un altar al capitalismo

¿Qué hace esta silla, descolorida y entre sombras, que no me quiere dar la cara? Una negación emana de ella, declarando: “Estoy herida.”

 

ANA BERTA CARRIZO

el altar mas común y tomado por sentado que todos tenemos,

 

 

pequeños altares dentro de altares frente a los que hacemos nuestros rituales mañaneros
 

este altar es un espejo de nosotros mismos, y todos los tenemos
 

Todos los días me lavo los dientes. Algunos días lo disfruto y soy meticulosa. Otros no. Pero hoy todo cambió. Las gotas de agua eran espejos y los objetos eran personitas, todos con trabajos específicos en su universo. La tela de mi realidad la rompió aquella caverna de metal sin función práctica, transformada en penumbra que iluminó a los guardianes, permitiéndoles hablarme del antes de antes de antes de antes de antes de ayer, enalteciendo inconcebiblemente mi presente. Lo más bonito, lo más especial de todo, es todo.

 

MANA PINTO

un altar accidental

hoy tiene un trapeador, mañana puede que tenga naranjas que mi mamá está lavando antes de usar
 

la lavandería tiene una ventana donde la brisa entra y mueve el trapito en la pared 

(que yo puse ahí porque vi que había un clavo)

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Alguien colgó esa toalla en el lugar mas práctico y natural. Alguien dejó la ventana abierta. Alguien abrió los ojos y se sintió agradecida. ¿Cuál será la fuente originaria de este afán por las simetrías más sutiles? Las reconozco porque estoy hecha de ellas. Al encontrarlas, me desabandono. Me transformo en altar.

 

PAULO ALFARO

sin esfuerzo, cuando la luna se presta para admiración y energía, las nubes construyen un altar
para ella y nosotros

este es mi altar en constante reconstrucción pero nunca incompleto

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Las nubes lloran y sus lagrimas me bañan, acariciándome como yo las acaricio con mi cámara análoga que imperfectamente captura su perfección perpetua, dentro de sus cambios perpetuos que hasta la imagen inmóvil nunca podrá frenar, porque hasta el sudor de mis hábiles dedos borran sus sutilezas mientras las revelo suavemente en aguas turbias en la plena oscuridad y no, aún encerrado ejecutando mis labores no extraño la luna porque siempre está conmigo, yo mismo soy un altar pero solo cuando la reconozco, hasta con los ojos cerrados la reconozco y wao, como logro ser tan poco cursi cuando escribo de las verdades de la vida pero coño la narradora es una desaforada.

 

CAROLINA VELEZ

empecé a tomar fotos de las flores que nacieron de sus plantas la semana que murió

 
en la tradición sincrética del novenario

nueve ramos

 lo que muere, nace y renace cíclicamente

altares para mi abuela

la tierra a la que pertenezco

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Lágrimas humedecen las delicadas raíces hasta provocar una explosión de color: simetría sagrada dando coquetas piruetas en crecimiento absoluto.

 

CAROLINA FIGUEIREDO

largos tallos de eucalipto
flores blancas de veranera bendecida
hojas silvestres en sus santidades múltiples 
flores moradas chicas del super versículo 3
orquídeas que cargan memorias de monjas
un fuego que baila como brujas
hoja gris del sendero del valle que se hace polvo, y lo evita
una rosa que habla de un amor en una capilla
hoja delgada verde oscuro en forma de hostia

la pachamama como mi diosa me inspiró a cargar hojas por los caminos que recorrí - sola o acompañada. Me inspiró a guardar orquídeas que me llegaron por el correo y rosas cargadas por manos queridas. Ella me inspiró a apreciar la vida eterna de cuando se preserva pequeñas lembranzas hasta que se vuelven tan frágiles que se hacen polvo. Morado verde blanco chocolate amarillo calientes por una vela que es el movimiento, y para mí eso es todo. El hoy perseguido por un ayer que huele a abrazo persigue lo imposible, y se embriaga del movimiento como un rosario que nunca llega a su final

Y cuidamos a las flores que culminan otro ciclo. Sin decir mucho y, casi sin movernos, regresamos a polvo dulcemente.

fin.

regresa al comienzo

Publicación en colaboración con Maia Alfaro

(la narradora)

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